Cuando Jean Riennart me solicito que escribiera un comentario breve sobre su obra para su pagina personal, en realidad no me sorprendio, conociendo su modestia y su humildad, se que le hubiera sido imposible hablar de si mismo. Podria explayarme sobre las incontables exhibiciones en museos nacionales de diferentes paises, o detenerme con fascinacion en cada una de las portadas de revistas que el ha vestido con bellisimas ilustraciones, o hacer mención a los inumerables reconocimientos que ha tenido en su larga trayectoria, sobre todo en la industria de los story board cinematograficos, sus incursiones en el mundo del comic, etc.,etc…. pero, como amigo entrañable, prefiero ser objetivo y solamente dar fe del inestimable talento artistico reflejado en cada obra, que nos ha legado este pionero del arte digital, siempre fiel a su naturaleza bohemia. Ahora pasa sus dias retirado de las obligaciones profesionales en una finca en las proximidades de Port Vendres, dedicado solamente al retrato y al diseño de joyeria, sus dos pasiones, solo comercializando sus obras a traves de la Internet. Es por todo esto, - y retomando el primer parrafo-, que en el momento en que me hace este pedido, sin dudarlo le respondi - Jean Luc, no es necesario que hable de tu obra…ellas ya hablan por si mismas.